La Plazoleta de Avalos

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Escrito por Vidal Naveas Droguett

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Frente a la Iglesia de San Francisco, en la Avenida Manuel Antonio Matta de Copiapó, se encuentra la Plazoleta de Avalos. Esta era antiguamente la división entre el inicio de la ciudad y la de los suburbios, cuyo nombre era La Chimba, lugar de callejones agrarios.
Don Francisco de Aguirre, el fundador de La Serena, después de su campaña pacificadora en el valle Copayapu, y tras la muerte de don Juan Bohon, obtuvo la encomienda de los indios de Copiapó, la cual había quedado vacante.
Su residencia comprendía el perímetro de lo que es hoy: los deslindes de la Universidad de Atacama, hasta la iglesia de San Francisco y desde el cerro a la calle Las Heras.
En ese mismo lugar don Francisco de Aguirre – frente a la plazoleta – construyó un palacete, un solar con árboles frutales, plantó las primeras viñas de Chile e hizo construir bodegas y un molino. Dice la historia oral que allí, cuando se construyó la Carretera Panamericana fueron encontrados restos de enormes vasijas de greda, las cuales tal vez se usaban para la elaboración de vinos.
Ese lugar es hoy la plazoleta de Avalos y es llamada así desde fines de Siglo XVII, fecha en que se instaló allí una familia con este apellido, cuyo primer aparecimiento corresponde al de doña Josefa Herrera de Avalos, esposa de Pedro Avalos Mundaca, padres de Francisco Avalos López, minero que se radicó en Freirina, para explotar las minas Remolinos y Panteón, en Carrizal.
La plazoleta – probablemente – adquirió ese nombre en forma referencial, ya que don Carlos María Sayago, en su Historia de Copiapó, la trata de “plazoleta vulgarmente llamada de Avalos”.
El mismo autor dice que, en la misma plazoleta se fundó la Villa de San Francisco de la Selva de Copiapó.
También en aquel lugar se instaló por primera vez la estatua de Juan Godoy, al ser trasladada en 1863, desde la plaza principal de Copiapó. (El Monumento al leñador y minero ha estado en tres lugares distintos en la Alameda)
Por largos años los Avalos se sucedieron como los dueños de la propiedad de enfrente, asimismo los troncos familiares alcanzan al Capitán Manuel Avalos Prado, militar y aviador de la FACH, cuya escuela de instrucción de oficiales, lleva su nombre.